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Enclaves, rincones y pequeños lugares seleccionados, para visitar en unas horas

ESE LUGAR ESPECIAL

SAN GIMIGNANO, EL SKYLINE DE LA TOSCANA

Texto: Marian Gómez-Zamanillo

Fotos: Anel Fernández

© VRI

El horizonte o "skyline" de un lugar dice mucho de él. Hay algunos más impresionantes que otros, pero siempre nos han llamado la atención. Los hemos vistos más bajos o altos, más expandidos o menos, pero lo que nunca nos podíamos imaginar es encontrar uno en el paisaje suave de la Toscana, un skyline medieval rodeado de cipreses, olivos y viñedos, curva tras curva la carretera asciende desde Colle di Val d'Elsa hasta Volterra y, de repente, surgiendo de los campos y la vegetación, descubrimos las torres de San Gimignano.


San GimignanoEn la provincia de Siena, en el centro de la Toscana y tan solo a 56 kilómetros de Florencia, encontramos esta pequeña población (7.000 habitantes) con sus catorce grandes torres de piedra gris y rodeada por sus viejas murallas. Gira la vida alrededor de sus dos calles principales: San Giovanni y San Matteo, y sus dos plazas, la de la Cisterna y la del Podestá, que dan un aire absolutamente medieval a San Gimignano.
Parece ser que la villa recibió su nombre por favores recibidos del santo, pues cuenta la leyenda que defendió al pueblo de los asaltos de los bárbaros, concretamente de Atila y sus hunos. El obispo de Módena decidió poner su nombre a la ciudad.


La primera muralla que rodeó San Gimignano data del año 998. Pero hacia el 1150, debido a su ampliación y al crecimiento de la actividad comercial se crearon dos burgos extramuros: el de San Matteo (hacia Pisa) y el de San Giovanni (hacia Siena). Más tarde, en 1214, fueron rodeados por las nuevas murallas. En el siglo XII San Gimignano alcanza el periodo de mayor esplendor económico, comerciando con los productos que se daban en la zona, sobre todo el ya entonces carísimo azafrán, que vendían en Italia e incluso exportaban a Francia, Países San Gimignano callesBajos, Siria y Egipto. Gracias a los grandes beneficios obtenidos, durante el siglo XIII se invirtió en importantes obras públicas que le dieron el aspecto que conserva actualmente. Al calor de este esplendor económico surgieron diferentes familias poderosas que dedicaron parte de su dinero a las construcción de torres, demostrando así su poder político y social. En el siglo XIV San Gimignano llegó a contar con 72, que se utilizaban como hostales y fortalezas, pues durante el Medievo y el Renacimiento, San Gimigniano era un lugar de parada de la Via Francigena, en la peregrinación hacia Roma.
En 1261 la ciudad se dividió en cuatro "contradas" o barrios, cada una correspondiente a una puerta de la muralla : la Plaza, el Castillo, San Matteo y San Giovanni.
Fue una población libre desde 1199 a 1353, pero tras guerras, conflictos, revoluciones y pestes (como la que sufrió en 1348), acabó rindiéndose al poder del Reino de Florencia a mediados del siglo XIV. A pesar de todas estas vicisitudes consiguió conservar 14 de sus torres, las que hoy podemos ver. La torre más antigua es la llamada del Podestá con una altura de 51 metros y la más alta es la Grossa, de 54 metros.


Hoy todos los edificios parecen unidos, sin embargo no siempre fue así. Antiguamente existía una estrecha separación, hoy tapada con ladrillos, tan estrecha que no permitía ni el paso de una persona de perfil, se llamaban callejones de los malos vecinos "vicoli del malvicini", pues dada la pésima relación entre ellos no permitían que el vecino del al lado apoyase el muro de su casa en el suyo propio.


La Piazza del Duomo es la principal y en ella vemos los edificios institucionales (el propio duomo y el Palazzo Comunale), pero el verdadero centro es la triangular Piazza della Cisterna, así llamada por el pozo que hay en su centro. También se puede subir a alguna de las torres y desde allí contemplar los rojos tejados de toda la ciudad. La Torre Grossa, la del ayuntamiento, está abierta al público.


Magnto San GimignanoEn 1300 la ciudad tuvo el honor de albergar a Dante Alighieri, creador de la Divina Comedia, una de las obras maestras de la literatura mundial. Desde el punto de vista artístico las distintas órdenes religiosas que en ella se instalaron: los franciscanos en la Porta San Giovanni, los agustinianos en la Porta San Matteo los dominicanos en Montestaffoli y las benedictinas de San Girolamo en Porta San Jacopo, embellecieron sus conventos, iglesias y propiedades con artistas como Memmo di Filippuccio, Lippo e Federico Memmi, Taddeo di Bartolo, Benozzo Gozzoli, Domenico Ghirlandaio, Sebastiano Mainardi, il Pollaiolo, etc.


En 1990 San Gimignano fue declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.

La Casa de Lis, Art Nouveau y Art Decó en Salamanca

Texto: Marian Gómez-Zamanillo

© VRI

Salamanca fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Tiene la Universidad más antigua de España. Su plaza mayor es admirable. Muy cerca está ese lugar especial que no puede pasar desapercibido: La Casa de Lis, y …una sorpresa final: el Huerto de Calixto y Melibea

LA CASA DE LIS

CriselefantinaDespliega su esplendor actual tras ser restaurada en los años 90. Se convierte en museo de Art Nouveau y Art Déco el 6 de abril de 1995.  Su historia es la siguiente: Miguel de Lis de la Puebla, industrial curtidor de Salamanca, gran enamorado del arte, e influenciado por los movimientos artísticos europeos (Modernismo, Art Nouveau, Sezession Vienesa, Jugendstil…) encargó en 1890 al arquitecto Joaquín de Vargas Aguirre, gran conocedor del trabajo modernista belga, la construcción de un palacete a orillas del río Tormes sobre la antigua muralla de la ciudad, lugar indudablemente privilegiado.

Las obras se concluyeron en 1905, durante varios años la familia Lis era conocida por sus grandes fiestas para la burguesía acomodada y los nuevos ricos de la ciudad. Pero en 1909, al fallecer Miguel de Lis, sus descendientes se ven obligados a vender la casa, con el paso del tiempo quedó totalmente abandonada. Finalmente en 1982 pasa a ser de propiedad del Ayuntamiento de Salamanca.  

EL EDIFICIO

El palacete tiene dos fachadas dentro del mismo estilo, muy diferentes. La fachada orientada al sur se abre al paisaje y al horizonte sobre la muralla. Es una estructura de hierro cerrada con vidrieras realizadas por el catalán Joan Villaplana, se alza sobre un basamento de piedra, con una monumental y delicada escalera, que salva el desnivel del terreno. La otra fachada era la entrada habitual a la vivienda, y hoy lo es al museo. Está realizada en ladrillo y piedra y un muro de forja, que se ajusta a la estrecha calle en la que se encuentra.

Tras cruzar la puerta de madera, encontramos un arco bajo, con motivos florales y acuáticos en relieve,  de aquí entramos al patio central con calados en los arcos del pórtico en los herrajes de los miradores o en las  columnas de fundición procedentes del taller de Moneo, que soportan galerías adinteladas.

Inicialmente era un patio abierto, en la actualidad está cerrado con una vidriera emplomada realizada por Joan Villaplana según diseño de Manuel Ramos Andrade. En la vidriera veremos la utilización de una amplia gama de colores con los que el artista representa el cielo, las nubes, la luna o las estrellas. Éstas, junto con las vidrieras de las ventanas de la fachada sur o el lucernario de la escalera central, son un atractivo más de la Casa de Lis.

En el piso inferior destaca la decoración modernista en los estucos de puertas y frisos. En el piso superior, la galería destaca por la decoración de los herrajes y la representación de la flor de lis, en honor al apellido de su propietario.

Este palacete modernista, ubicado sobre la antigua muralla medieval de Salamanca, es actualmente uno de los museos modernistas más importantes de Europa.

LA COLECCIÓN

La Casa de Lis exhibe las colecciones del anticuario Manuel Ramos Andrade, salmantino originario de Navasfrías, que recorrió Europa adquiriendo pieza tras pieza, y que más tarde donó a la ciudad antes de su muerte.  Consta de 19 colecciones de artes decorativas de finales del siglo XIX y principios de siglo XX, son cerca de 2.500 piezas en perfecto estado de conservación, que representan el arte que aparece en Europa entre 1830 y 1920, conocido como Art Nouveau y Art Déco. Este arte nació de la necesidad de muchos artistas de crear objetos de uso cotidiano que no dejaran de poseer la belleza y el valor de una obra arte.
Encontraremos  colecciones de porcelanas, jarras, esmaltes, joyas, bronces, juguetes, esculturas de Hagenauer, abanicos, textiles, postales antiguas, pinturas y una muestra de muebles de la Escuela Francesa de Nancy:  Emile Gallé y Louis Majorelle.  También de la Escuela Catalana:  Gaspar Homar y Joan Busquets.
Quizás la joya de este museo sea la hermosa colección de criselefantinas,  delicadas figuras de bronce y marfil muy representativas de la estética Art Déco, compuesta por más de 120 piezas firmadas por 52 escultores entre los cuales figuran los más notables de este estilo: Chiparus, Preiss, Poertzel...
La colección de muñecas de porcelana suman más de 300 piezas, con ejemplares de las compañías francesas y alemanas más significativas: Jumeau, Bru, Steiner, o Simon & Halbig. Muñecos de porcelana y biscuit, vestidos con los trajes  de época, preciosas casas de muñecas y los famosos y sonrientes bebes Kewpies creados por J.D. Kestner en 1913.
También veremos delicados jarrones de pasta de vidrio, frascos de perfume, figuras de cristal traslúcido e irisado, y lámparas, en una colección compuesta por más de 200 piezas firmadas por los más representativos creadores de principios de siglo: Emile Gallé, René Lalique, los hermanos Daum o Charles Schneider entre otros.
En el Museo de la Casa de Lis se pueden adquirir reproducciones  certificadas Art Decó de alta calidad y toda clase de recuerdos

EL HUERTO DE CAIXTO Y MELIBEA

Al lado de la hermosa Casa de Lis se encuentra el Huerto de Calixto y Melibea, cuya historia de amor nos relató en 1499 "La Celestina", de Fernando de Rojas. El personaje de la vieja alcahueta tomó el protagonismo de una historia de amor con un final trágico, su tragicomedia. Nada más cruzar el arco de entrada, el huerto nos transportará a la época medieval, con su pozo donde pedir deseos de amor eterno, sus recodos llenos intimidad y silencio, rodeado de plantas, árboles y arbustos que harán retroceder el reloj de la historia a otros tiempos lejanos, pero eternamente presentes en Salamanca. La mezcla de romanticismo, amor, naturaleza y las bellas puestas de sol hacen del Huerto de Calixto y Melibea un lugar inolvidable.

Medina-Azahara, una Leyenda de Amor

Texto: Marian Gómez-Zamanillo

© VRI

 

LA LEYENDA

Según cuenta la leyenda, Abd al-Rahman había traído a la bellísima Azahara desde Granada pues era su favorita. Para demostrarle el amor que sentía por ella, ordenó la construcción de una ciudad palatina, la "Ciudad de Al-Zahra", o la "Ciudad de la Flor de Azahar".
Medina-AzaharaPara ello contrató a los mejores arquitectos y artesanos, compró los materiales más apreciados, las más exóticas maderas, ricos mármoles, y coloridos azulejos. Telas y muebles comprados a los mercaderes más prestigiosos adornaban las estancias y todo esto lo hizo el califa por amor. Mandó diseñar y construir hermosos jardines con flores y plantas traídas desde todos los rincones del mundo, árboles de exóticos frutos y los pobló con hermosos pájaros.
Lujo y riqueza no serían nada si no se aliaran con la exquisitez, el buen gusto y la fantasía. La vida en el palacio, el fasto de las recepciones, la generosidad del califa, la riqueza y colorido de los trajes, las exquisitas y valiosas joyas, los uniformes de su guardia, la belleza de sus caballos árabes o el aspecto brillante de los salones.

Pero... ¿Era su amada realmente feliz allí? Abd al-Rahman la sorprendía a menudo llorando, y sus constantes regalos no conseguían hacer brillar su sonrisa.   
Le preguntó el motivo de su tristeza y qué debía hacer para contentarla, Azahara le respondió que a su tristeza no podría ponerle remedio ni él con todo su poder. Lloraba por no poder contemplar la nieve de Sierra Nevada de su añorada Granada. Entonces él le respondió: “Yo haré que nieve para ti en Córdoba”.
Inmediatamente mandó talar un bosque situado frente a la medina y replantarlo de miles de almendros muy juntos unos de otros y cada primavera, cuando los almendros abrían su flor blanca, la nieve aparecía en Córdoba sólo para que su amada Azahara no volviese a llorar.

Pero esto es la leyenda… la realidad es que la antigua Madinat al-Zahra o Medina Azahara, ejemplo de ciudad andalusí,  fue levantada por orden del califa cordobés Abd al-Rahman III, más conocido como Abderramán III,  entre los años 936 y 976  en el Monte de la Novia o Chábal al-Arus, para ser la capital del Califato,  residencia real y sede del gobierno. Un lugar magnífico en el que se materializaran el placer, la belleza y el poder, una ciudad que llevaría el nombre de la amada y se convertiría en la "Ciudad de al-Zahra" , la "Ciudad de la Flor de Azahar". Reflejaría el esplendor del califato y todo su lujo, magnificencia y poder del último de los grandes califas cordobeses. Sin embargo, Medina Azahara, tal vez la más hermosa de las ciudades andalusíes parecía estar condenada a desaparecer. Ciudad resplandeciente y representación del poder tras convertirse al-Andalus en el Califato de Córdoba en el 912, independiente del dominio de Bagdad.

Se encuentra a 8 Km. Qurtuva (Córdoba), su lujo oriental y elegancia fueron el asombro de sus visitantes, con su inmenso palacio que contaba con 4.300 columnas de mármoles preciosos y podía albergar a 12.000 personas. El recinto fue abandonado a consecuencia de la caída del califato y en el año 1010 fue destruida y saqueada por los bereberes. Tras el abandono y posterior destrucción, en época almohade, se perdió la memoria de esta gran ciudad, símbolo del poder de los Omeya. Algunos restos quedaron visibles y durante siglos, se fueron extrayendo materiales para otras construcciones: son numerosas las grandes casas señoriales de Córdoba que conservan algunas piezas originales de Medina Azahara.
En 1910 comenzaron las excavaciones que han sacado a la luz la casa real y la Mezquita, y en 1944 y 1945 se descubre el Salón Rico, llevando a cabo la reconstrucción del mismo en la década de 1950. Pese a que la planta del edificio se apreciaba perfectamente, no se contaba con datos referentes al alzado y se adoptó como modelo la mezquita aljama de Córdoba. A principios del siglo XXI se abrió al público la llamada Casa de Yafar con pinturas murales originales. En 2007 se produjo el hallazgo de otra mezquita, en la zona baja de la ciudad, junto a la muralla oeste, sería la destinada a la población que atendía el palacio. Cada una de las casas habitadas por altos dignatarios y servicio se disponían según la tradición de la casa andaluza, con patio central que actúa como distribuidor y todos los edificios tenían una red de alcantarillados que recorrían el subsuelo de la ciudad, algo totalmente insólito en el siglo X. Se sabe que apenas se ha descubierto un 10% de la extensión total del yacimiento.
El terreno en pendiente fue aprovechado para disponer la ciudad en tres terrazas: la superior con las dependencias del alcázar para la familia real,  la segunda con los edificios de administración y salón de recepciones,  la tercera con una amplia extensión ajardinada, frente al salón de Abderramán.  En los laterales se situaban las viviendas del personal que trabajaba en Medina Azahara: alfareros, herreros, constructores, trabajadores de la ceca, etc. Entre la segunda y la tercera terraza se sitúa una de las mezquitas, a la que asistía la familia real y altos dignatarios, y  otra más pequeña para el resto de la población de la ciudad, al Oeste. Una muralla rodeaba y defendía todo el recinto por completo y otra interior aislaba el conjunto real y sus palacios.

Una vez visitada Medina Azahara, quizás tengamos la sensación de que algo tan majestuoso solo se pudo hacer por amor, como cuenta la leyenda.

DATOS DE INTERÉS:
Carretera de Palma del Río, km. 5,5. Córdoba. Teléfono: 957 35 28 60 - 957 35 28 74
El acceso a Madinat al-Zahra se realiza a través de la carretera A-431, Km. 5,5; quedando el recinto a 8 kilómetros de Córdoba.
Hay un autobús turístico desde Córdoba dos veces al día.
www.juntadeandalucia.es/cultura/museos/CAMA

 

El Capricho de una Duquesa

Texto: Marian Gómez-Zamanillo

© VRI

EL PARQUE DEL CAPRICHO

El Parque del Capricho es uno de los mejores ejemplos de jardín romántico español.
Se construyó entre 1787 y 1839 por deseo (más bien capricho, de ahí el nombre) de la duquesa de Osuna, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, considerada como la mujer más inteligente de su época y protectora de artistas, toreros e intelectuales.
La Duquesa convirtió la finca en un auténtico paraíso frecuentado por las personalidades más ilustres de la época.
El CaprichoEl parque combina estilos paisajísticos francés, italiano e inglés, en él trabajaron los artistas, jardineros y escenógrafos más prestigiosos y para diseñarlo contrató a uno de los principales arquitectos franceses del momento: Jean Baptiste Mulot.
El proyecto del palacete pertenece a López Aguado, el arquitecto español que diseñó el Parque del Retiro.
 El conjunto guarda una armonía perfecta donde cada elemento ocupaba el lugar exacto para que las distancias y proporciones correspondieran a un ideal perfecto, un perfecto capricho para la exigente Duquesa de Osuna.

A TRAVÉS DE LOS AÑOS
Durante la invasión francesa el parque cae en poder del general Beliard y el palacete fue utilizado como cuartel general de las tropas de ocupación; al finalizar la guerra la Duquesa volvió a iniciar la recuperación del parque añadiendo dos nuevos elementos arquitectónicos: el Casino de Baile y un Salón de Espejos con columnas y relieves representando las cuatro estaciones.

A la muerte de la Duquesa, su nieto D. Pedro de Alcántara hereda la propiedad y añade nuevas construcciones al parque, como el monumento al III Duque de Osuna situado en la isla de la ría, y la Exedra de las Esfinges, en homenaje a su abuela.
 En 1844 fallece D. Pedro y hereda la finca su hermano D. Mariano, el último miembro de la familia Osuna, auténtico derrochador y de carácter excéntrico, que perdió toda la fortuna familiar por lo que a su muerte en 1882, la finca fue subastada para liquidar sus deudas, siendo comprada por la familia Baüer. En 1932 es declarado Jardín Histórico.
En la Guerra Civil española el parque sufre su peor época, ya que albergó el cuartel del general, y fue horadado con túneles antiaéreos que aun hoy recorren el subsuelo, y aquí se decidió la rendición de Madrid y el final de la Guerra Civil.
 En el año 1974 el parque es comprado por el Ayuntamiento de Madrid, y en 1986 se comenzó la recuperación del conjunto que se acometió en varias fases ya que estaba muy deteriorado. Esta es la historia a grandes rasgos del sueño de una culta y refinada duquesa.

EL PARQUE
Nada más entrar en los jardines llegamos a una plaza circular que en su momento albergó corridas de toros y que da lugar al Paseo de los Duelistas, con dos esculturas que representan la distancia exacta que separa a dos personas que se baten a muerte. Más adelante, la Plaza de los Emperadores, con los bustos de doce emperadores romanos y la Exedra de las Esfinges, una construcción descubierta de planta semicircular y reminiscencias clásicas, después entraremos directamente en los jardines.

El Capricho tiene tres tipos de jardines clásicos: el parterre o jardín francés, el paisajista inglés y el giardino italiano. Delante de la fachada oeste del palacio se extiende el parterre, con sus setos recortados formando hermoso diseños. En la parte baja se sitúa el italiano, el más antiguo de la finca, con rincones llenos de árboles en los que tomar el sol en invierno o resguardarse a la sombra del sol en verano, cerca de éste encontraremos el laberinto, concebido para el juego amoroso y los escondites, está realizado con árboles de laurel, por último, el resto del parque está concebido como un típico jardín inglés, que invita al paseo y a detenerse en los rincones más escondidos, en él abundan árboles del amor, olmos, almendros, encinas y lilos (los favoritos de la duquesa) que en primavera llenan el paseo de color.
El palacio (del que sólo se conservan las paredes) tiene tres plantas, rematadas por cuatro torreones. En el interior de la construcción había un majestuoso salón de baile, comedores, una biblioteca que llegó a contar con 6.000 volúmenes y las alcobas y gabinetes de los miembros de la familia. Las habitaciones privadas de la familia estuvieron decoradas con obras de los más importantes artistas de la época de tal manera que El columpio, Las cuatro estaciones, La merienda campestre o La pradera de San Isidro de Goya, fueron pintados para las dependencias de la duquesa.
Cerca del palacio se encuentra el Templete de Baco, una construcción de estilo clásico con planta ovalada, rodeada de doce columnas jónicas y situado sobre un promontorio que le convierte en uno de los parajes más románticos del jardín.
Entre otros "caprichos", la duquesa ordenó la construcción de un Embarcadero, sobre el canal que recorre el parque hasta el Casino de Baile donde se celebraban grandes fiestas. También mando construir una serie de edificaciones de carácter singular como La Casa de la Vieja, que recuerda el modo de vida de las clases populares, o la ermita de aspecto ruinoso y en la que habitó un ermitaño, también levantó un fortín, con foso y cañones incluidos, en el que da comienzo la ría que recorre gran parte del jardín. Es muy curioso de ver El Abejero, un pabellón de una planta y tejado de pizarra negra, donde los duques observaban cómo trabajaban las abejas dentro de las celdillas de sus panales, dispuestos tras el cristal.
El agua es un elemento presente a lo largo de todo el parque. Su ría navegable y de trazado sinuoso une la zona de juegos con el lago, donde nadan cisnes y patos y continúa hasta el Casino de Baile, al que se accede a través de un pequeño embarcadero, denominado Casa de Cañas, decorado con espejos y un gran fresco en su interior.
Como anécdota, es interesante saber que El Capricho fue escenario de algunas de las escenas de Doctor Zhivago, la película protagonizada por Omar Shariff.
Los jardines del Capricho en primavera estallan con todos colores de sus parterres de flores y en otoño se llena de tonos marrones, dorados, ocres y rojizos que harán que nuestros ojos se abran de par en par ante tanta belleza.

DATOS DE INTERÉS

Madrid. Paseo de la Alameda de Osuna, s/n.
Metro: El Capricho (Línea 5)
Teléfono: 91 588 01 14. Información sobre visitas, horarios y actividades tales como conciertos y teatro clásico. www.madripedia.es/wiki/Parque_de_El_Capricho

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