La República de Lituania es uno de esos países nórdicos que confundimos por sus parecidos nombres. Algo más pequeña que Castilla-La Mancha, Lituania está bañada por el Mar Báltico y está cubierta por bosques, lagos y ríos que componen el 34% del país. Es el centro geográfico de Europa y pertenece a la Unión Europea desde 2004.

El origen de Lituania como gran ducado independiente data de mediados del siglo XIII, pero constantemente fue invadido por países limítrofes. Anexionado por la antigua Unión Soviética durante 51 años, consigue su independencia en 1991. En estos años se ha desprendido de su pasado de control ideológico y actualmente aparece al visitante como un país culturalmente vivo y de costumbres occidentales.
Vilnius, su capital, es verde por la extensión de sus parques y bosques, un 46% de la ciudad, y roja por el color de sus tejados. Fue conocida como la “Roma del este” debido a sus numerosas iglesias. Se cuentan 800 iglesias para una ciudad de 553.000 habitantes, lo cual da un templo para cada 690 personas. Lituania es un país muy religioso, el 80% de su población se declara católico romano.
El centro histórico de Vilnius es Patrimonio de la Humanidad desde 1994, está reconocido como uno de los más antiguos y preciosos en toda Europa del este. Los variados estilos arquitectónicos se complementan generando un ambiente único, avalado por la magnífica conservación de sus iglesias barrocas (San Pedro y San Pablo) o góticas (Santa Ana), su campus universitario, y su arquitectua clásica en edificios civiles (Antiguo Ayuntamiento).
La Universidad de Vilnius, fundada en 1579, es una de las universidades más antiguas de Europa del este. La biblioteca de esta universidad contiene más de 180 mil antiguos manuscritos, de ediciones inéditas y una de las más grandes colecciones de mapas en toda Europa.
LA LEYENDA DEL LOBO NEGRO
Una leyenda cuenta que en el siglo XlV el Gran Duque Gediminas acampó en la confluencia de los ríos Neris y Vilnia. Allí tuvo un sueño en el que un gran lobo negro le ordenó edificar en ese lugar un castillo a cuyo alrededor crecería una ciudad tan poderosa como su aullido, un monolito con la estatua del gran duque en la plaza de la Catedral de Vilnius le recuerda como su fundador.
El distrito este de la ciudad es conocido como la República de Uzupis, un romántico barrio de artistas y artesanos al que se llega atravesando un pequeño puente sobre el Vilnia. Los barrotes de hierro de ese puente están cubiertos por cientos de candados que parejas de recién casados cierran para, inmediatamente, arrojar las llaves al río en señal de amor eterno.
Uzupis tiene su propio presidente e himno, además de 4 banderas, una por cada estación. Como toda república que se precie celebra una Fiesta de la Independencia, el día de Los Santos Inocentes..., y tiene una Constitución de 41 artículos, entre los que figuran:
-Artículo 4. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse.
-Artículo 11. Todo el mundo tiene derecho a cuidar de un perro hasta que muera uno de los dos.
-Artículo 35. Nadie tiene derecho a hacer a otra persona culpable.
Incluso en invierno Vilnius emana una belleza natural. Cuando está nevada y los lituanos pasean por los parques, dicen que el sonido de la nieve crujiendo bajo los pies es “el pensamiento de las brujas”.